20. Reflejos de un corazón.
Isabela siempre había vivido a la sombra de las expectativas de los demás. Desde pequeña, escuchaba las voces de su familia, amigos y maestros diciéndole cómo debía ser: “Sé más sociable”, “Deberías ser más delgada”, “Haz esto para gustar más”, “No te metas en problemas”. Con el tiempo, esas voces se volvieron un murmullo constante en su cabeza, un eco que dictaba su vida sin darle espacio para ser realmente ella misma. En la escuela, Isabela era una estudiante promedio, siempre callada, evitando llamar la atención. No se sentía mal en su propia piel, pero tampoco sabía cómo cambiarlo. Cada vez que intentaba hacer algo diferente, como pintar o escribir, se decía a sí misma que no era buena, que no valía la pena intentarlo. Su autoestima estaba rota y se reflejaba en su mirada apagada. Un día, mientras navegaba en internet, encontró un video sobre amor propio. Una mujer hablaba con una sonrisa sincera sobre la importancia de aceptarse tal cual uno es, con virtudes y defectos, si...